Esta clase de onicoforo, un gusano para los amigos, tiene un sistema de caza bastante curioso. Tiene dos ‘pistolas’ de superglú cerca de la boca que dispara a sus presas para inmovilizarlas. Estos disparos pueden alcanzar el metro de distancia.
Después el bicho en concreto va hacia la presa inmovilizada y le chupa su interior. Rico, rico. En este caso, el protagonista es una luciernaga.
Tags: Epiperipatus Biolleyi, insecto, luciernaga, onicoforo


